Mi hijo no quiere hacer los deberes: qué hacer SIN gritos ni castigos
- albimegias22
- 28 mar
- 5 Min. de lectura

Si cada tarde se convierte en una lucha, esto es para ti...
Llegáis a casa después del colegio. Dejas la mochila, merienda, un poco de descanso… y entonces aparece ESE momento: los deberes.
O al menos, eso intentas.
Porque tu hijo protesta, se levanta, se distrae, dice que no quiere… y tú empiezas a repetir, a insistir, a frustrarte.
Y sin darte cuenta, lo que iba a ser un rato tranquilo se convierte en tensión para los dos.
👉 Y aparece la duda: ¿Por qué le cuesta tanto algo que “debería” hacer sin problema?
No te pasa solo a ti, de hecho es común y normal, vamos a ver cómo podemos mejorarlo...
No es que no quiera… es que no puede (al menos no así)
Tu hijo no evita los deberes por pereza.
👉 Evita cómo se siente cuando tiene que hacerlos.
Cansancio, saturación, frustración, necesidad de desconectar…
Después de horas en el colegio, su sistema nervioso no está preparado para seguir respondiendo igual.
Y cuanto más insistimos… 👉 más se bloquea.
El error que repetimos sin darnos cuenta
Desde fuera solo vemos que no empieza o que se levanta.
Y reaccionamos: “Venga, que es un momento” “Cuanto antes empieces, antes terminas”
Pero eso no ayuda.
👉 Porque cuando un niño se siente presionado, se bloquea más.
Y entramos en un bucle que desgasta a todos.
Qué puedes hacer para cambiar esta dinámica (de verdad)
Aquí es donde está el cambio real. No en que tu hijo “quiera más”… 👉 sino en cómo acompañas tú ese momento.
1. Cuida la transición del colegio a casa
Uno de los errores más comunes es pasar directamente de “llego” a “deberes”.
Pero tu hijo viene de muchas horas de exigencia.
👉 Necesita un espacio intermedio.
Puede ser:
● merendar tranquilo
● jugar
● moverse
● simplemente no hacer nada
Ese rato no es perder el tiempo. 👉 Es regular su sistema nervioso para poder después sostener la tarea.
2. Prioriza el cuerpo antes que la mente
Muchos niños necesitan moverse antes de poder concentrarse.
Salir al parque, saltar, correr, jugar…
👉 libera tensión acumulada
Y esto tiene un impacto directo en su capacidad de atención después.
Forzar a un niño cansado a sentarse solo empeora la situación.
A mí también me pasa, y quizá a ti o alguien que conoces. Cuando estoy muy saturada pensar más, leer más, repasar más... hacer MÁS, no me funciona. Me viene bien darme un paseo o simplemente desconectar y ponerme aunque sea a lavar los platos o mandar un audio breve de otro tema a una amiga. Cuando vuelvo tal vez no está la solución, pero muchas veces esa claridad me ayuda a buscarla y estar más concentrada y productiva.
3. Reduce la sensación de “todo o nada”
“Haz los deberes” puede ser abrumador.
👉 Divide.
● “Vamos a hacer este ejercicio primero”
● “Probamos 5 minutos y paramos”
Cuando el cerebro percibe algo más pequeño… 👉 baja la resistencia
Y muchas veces, una vez empieza, continúa.
¿Te pasa cuando tienes que limpiar una habitación "desastrosa"? Si piensas en todo lo que te queda te agobias, si empiezas solo tirando algunas cosas, ordenando otras, barriendo esta esquina.... cuando te das cuenta lo has acabado todo.
4. Acompaña sin invadir (pero estando presente)
No es lo mismo decir “hazlos” desde otra habitación que sentarte cerca, disponible.
👉 Tu presencia regula.
No necesitas hacerlo por élpero sí estar.
A veces basta con:
● escuchar
● observar
● sostener pequeños bloqueos
5. Valida antes de corregir
Esto cambia completamente la dinámica. No me canso de decirlo, todo, todos, funcionamos muchísimo mejor desde la calma, la conexión y el amor en lugar de la exigencias, las órdenes u obligaciones.
Antes de exigir, conecta:
👉 “No te apetece nada hacerlos ahora, ¿verdad?”
👉 “Estás cansado, ha sido un día largo…”
Muchos días REALMENTE van a estar cansados, desmotivados, tristes, somnolientos, hambrientos... Algunos días todos tenemos ganas de tumbarnos en el sofá o irnos a la playa y no hacer nada del trabajo o las tareas de la casa. Incluso a veces lo hacemos y NO PASA NADA.
Otras veces es que las tareas que tienen son aburridas, no le interesan o ven utilidad, y sencillamente no encuentran razones para hacerlas.
VALIDA esas emociones y sensaciones, no son caprichos, te está necesitando y tu acompañamiento es mucho más importante que llevar los deberes impecables.
Cuando un niño se siente comprendido:
● baja la defensa
● aumenta la colaboración
Todos hacemos las cosas más agusto cuando estamos tranquilos que obligados.
6. Revisa el momento (no siempre tiene que ser igual)
No todos los niños funcionan bien nada más llegar.
Algunos necesitan:
● más tiempo
● hacerlo más tarde
● incluso dividirlo en dos momentos
👉 Flexibilidad no es falta de límites. Es adaptación.
Yo con los años me he vuelto más de rutinas y tengo mi vena organizada, y de hecho es normal que inevitablemente en casa haya unos horarios y rutinas. Pero la verdad es que yo no tenía una "hora para los deberes" Los hacía casi siempre después de comer y descansar un ratito, pero a veces le decía a mi madre que los haría después de merendar o antes de la ducha nocturna y ya está. Si necesitaba antes jugar, descansar más o ver Juan y Medio con mi abuela porque la señora estaba contando una historia valiosa (esto es literal), lo hacía así y ya está.
7. Observa qué te pasa a ti
Este punto es clave y suele ser el más olvidado.
Cuando tu hijo no quiere hacer los deberes, 👉 algo se activa dentro de ti:
● impaciencia
● miedo a que “se acostumbre”
● sensación de pérdida de control
Y desde ahí reaccionas.
Tomar conciencia de esto cambia todo.
Porque dejas de actuar en automático y empiezas a acompañar de verdad.
Una reflexión importante
Tu hijo no tiene un problema con los deberes.
👉 Tiene dificultades para sostener cómo se siente en ese momento.
Y tú no necesitas hacerlo perfecto.
Pero sí puedes empezar a mirarlo diferente.
Para terminar
Tu hijo no necesita más presión.
👉 Necesita más acompañamiento.
No necesita que le exijas más. 👉 Necesita que entiendas mejor lo que le pasa.
Y eso… también se aprende.
Si quieres dar un paso más
Si sientes que esta situación se repite cada día y quieres aprender a acompañarlo sin gritos, sin culpa y con más calma…
👉 Puedes unirte a mi comunidad de WhatsApp
Donde comparto herramientas prácticas, situaciones reales y acompañamiento cercano para madres como tú.
GRACIAS por leerme, espero que te sirva y el rato de los deberes empiece a ser bastante más agradable para todos.
Comparte con quienes pienses que pueden verse identificadas y quieran comprender a sus hijos y ayudarles mejor.
Te veo en mi canal de Youtube si prefieres un contenido en vídeo con más ejemplos y sencillo, y en RRSS.
Te abrazo.



Comentarios